Ingreso Mínimo Mensual desde 1 de julio de 2016. Monto y datos.
















El pasado jueves 23 de junio, el Congreso (incluyendo a toda la bancada oficialista), aprobó el requerimiento del Gobierno que atañe al monto del Ingreso Mínimo Mensual.

La fijación del monto de dicho Ingreso Mínimo (que debería concretar una política estatal redistributiva, para combatir la desigualdad) no sólo implica a los trabajadores que lo perciben (como “sueldo base”), sino a todos.

Significa un parámetro, guía o piso que incide en la valoración de la fuerza de trabajo de todos.

A establecerse un reajuste insignificante, que para los próximos 6 meses será de 7.500 pesos, a los cuales debe descontarse –aproximadamente- el 20% por concepto de cotizaciones legales obligatorias, quedan servidas las patronales para que –invocándolo- “concedan”, a sueldos mayores –incluso en negociaciones colectivas- , aumentos del mismo tipo.

Y es que envuelve una señal gubernamental para el empresariado, en orden a que pueden dar o entregar poco o nada. Un espaldarazo para acentuar la explotación.

Esto, a la vez que esas mismas patronales logran ganancias enormes, incluso en estos tiempos de alegada “crisis”.

Según lo aprobado por Gobierno y Nueva Mayoría, desde el 1 de enero de 2017 el monto del citado Ingreso será de 264.000 pesos; desde el 1 de julio de 2017, de 270.000 pesos; y, a contar del 1 de enero de 2018, de 276.000 pesos. Es decir, en el lapso de año y medio, aumentará en 26.000 pesos, deduciéndose de tal cifra cerca de 6.000 pesos por cotizaciones obligatorias, y sin considerar el aumento, en ese lapso, del IPC.

Reajuste “escalonado”. Con ello, encadenando su aumento y otorgando plena tranquilidad al Gobierno.

Chile aparece como el país más rico de América Latina, pero sus administradores continúan afianzando el régimen económico-laboral más abusivo y desigual. Y es que con tales miserables reajustes y en comparación con los suculentos y periódicos aumentos de las remuneraciones más altas -públicas y privadas- la desigualdad se acentúa.

Reajuste miserable para la gente trabajadora más modesta. Y además, graduado, esto es, encadenado; política de fijaciones futuras que no considera el aumento real del costo de la vida; política iniciada en julio del año 2014 mediante el primer “acuerdo” de largo plazo que la cúpula de la CUT (Bárbara Figueroa, Arturo Martínez y Nolberto Díaz) suscribió e instaló.

Sobre el Ingreso Mínimo Mensual y nuestro muy vigente derecho a remuneraciones equitativas y satisfactorias, puede verse: Sobre el ingreso Mínimo Mensual en Chile.